PHP-TUT-01 La arquitectura Cliente – Servidor

Cuando se habla de Internet el ciudadano común sabe que enciende su ordenador, abre su navegador y tiene una barra de direcciones donde teclea el nombre de la página que quiere visitar. Si todo va bien, se accede a la página solicitada y, si no, aparece un mensaje informando de que se ha producido un error. Lo que hay “detrás de la pared” (al otro lado del hilo telefónico o de la conexión ADSL, cable-módem, etc.) no se sabe lo que es. El usuario común no tiene por qué preocuparse de ello. Pero nosotros sí. En algún lugar del mundo (en realidad en distintos lugares) existen unos ordenadores conocidos genéricamente como servidores. Se les llama así porque son los que tienen almacenadas las páginas que visita el usuario, y se las sirven cuando éste las solicita. Por extensión, los ordenadores de los usuarios se conocen, genéricamente, como clientes. Así pues, cuando nos conectamos a Internet y pedimos una página tenemos dos ordenadores en juego: el nuestro propio (desde el que nos conectamos) que es el cliente y el que nos envía por cable (u otro medio) aquello que hemos pedido (el servidor).

Comprobar el dominio de un correo electrónico

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A menudo incluimos en nuestras aplicaciones formularios que, entre otros campos, esperan recibir un correo electrónico. Cuando el usuario envíe el formulario debemos comprobar si el correo es correcto.

En un artículo reciente aprendimos a comprobar que lo que había tecleado el usuario se ajustaba al formato de un correo. En este artículo vamos a aprender, además, a verificar que el dominio existe. Por ejemplo, el usuario podría teclear usuario@hotmaill.com (observa que, al final, por un error tipográfico, el usuario ha tecleado dos veces la letra l). Esta dirección puede parecer correcta, en cuanto a que se ajusta a un formato pre establecido. Sin embargo, el nombre del dominio es incorrecto y, cuando intentemos enviar un correo, se nos producirá un error.

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